Tras una buena noche, fui despertado a las 9 a.m. a la voz de "Te levantas, limpias tu cuarto, desayunas y de ahi te pones a limpiar todo el baño". Yo, con una ligera resaca -que en realidad era sed multiplicada y nada más-, me incorporé pesadamente con ganas inmensas de volver a sumergirme en el sueño que ya había olvidado cómo iba. Estuve como quince minutos casi inmóvil, tratando de resignarme a mi destino sabatino.
Al fin me levanté, estiré las manos y empecé a ordenar mi cuarto. Empecé por guardar la enorme cantidad de ropa dispersa por los sillones y otros muebles, de ahí desempaqué el equipaje que había llevado dos dias antes en un viaje completamente improvisado a La Paz (y del cual no postearé nada más que agradecimientos a mi jefa por el alojamiento y disculpas por tener que regresar rápidamente). Por suerte mi día a día me había obligado a vaciar ya buena parte.
De ahí desayuno. El de siempre: un vaso de jugo de fruta, una taza de leche y un par de panes con algo extra (mantequilla sobre todo). Todavía resuenan en mi cabeza los pequeños vasos de pisco que estuve bebiendo, pero el jugo los desaparece como por arte de magia. Tras el mismo, agarré escobilla, balde, trapo, y un envase medio nuevo de Easy Off Bang Bang.

Empecé por lo mas pesado: la ducha. En realidad no tenía que limpiar todo el baño, solamente la ducha y el piso. Había ido postergando esta tarea por un par de semanas pero ya no había plazo para más. Estaba evidentemente necesitada de una limpieza a profundidad (acá todos usamos lentes de alta medida y sin ellos todo se ve engañosamente mas limpio), por lo que me encasqueté los audífonos del fiel reproductor mp3 2.0 con Los Redondos -porque a ella no le gustan, y porque me dio ganas de cantar en la ducha-.
Con miedo al frío en los pies y a un potencial resfriado, empecé. La pegajosa propaganda de Easy Off Bang Bang (que lamentablemente no encontré en Youtube) parecía no muy exagerada: "juntas de baldosas sin esfuerzo en un ¡bang!". Bueno, no exactamente sin esfuerzo pero mucho mas fácil que el método anterior con Ayudín din-dín mezclado con detergente, algo de Clorox y un poco de amor. ¡Tanta vaina para limpiar una ducha!, si no importa si una ducha no está limpia tanto como que uno salga limpio de ella. Hoy ese no era mi caso -o al menos después de mi ensayo, al que iré oliendo a limpieza casera-.
Oh, ¡la joda de la que fuí víctima ayer! -y no sólo yo-, asumo que es por lo atípico verme en una situación semejante, para ellos tal vez era la primera vez que no me veían solamente con amigos. Los perdonaré sólo por esta vez, pero me afectó a cierto punto (ya no recordaba cuándo fue la última vez que me sonrojé con sentido).
P.D. Por lo visto nunca llegué a terminar el post (de hecho, solamente llegué a redactar una tercera parte y no llegué a poner la frase final que tenía en mente y que decía "Eres un éxito". No quiero terminar de redactarlo sabiendo que la emoción de aquel momento no se puede simular. Así que acá lo tienen, se trata de la vez que salí con una amiga (tanto mía como del blog, tanto así que la conocí gracias a éste), y que salió bastante bien pero a la siguiente vez que nos vimos nos dimos cuenta de algo que impidió que algo más llegara a suceder -o al menos sólo yo me di cuenta-. Un saludo si es que lees ésto y te llegas a reconocer entre las líneas.
a veces pasa!
ResponderEliminarFeliz navidad.
ResponderEliminarAwww.
ResponderEliminar¿sabes? yo no puedo limpiar, me distraigo, veo tele, prendo la laptop y fue
¡Feliz Navidad! y te cuento que sabes lo que no he posteado pero pienso hacerlo, y no es lo último que hemos estado hablando (eso no diré)
pásalo mostro :)
Feliz Navidad, claro pes esa persona era yo vestido de mujer a lo Ed Wood( mira esa pela que es buenisima). Saludos.
ResponderEliminarSi la ví (no completa), es un peliculón. Y casi le achuntas, jajajajaja.
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