A todos los estudiantes les llega un mail que dice "¿A alguno de ustedes se le ha perdido el monedero? De ser así, ir a mi oficina al lado de la cafetería."
Pedro va emocionado, entra y dice "A mi se me ha perdido".
La señora abre un cajón, saca un bultito café, lo muestra y pregunta "¿Es este tu monedero?". La felicidad de Pedro se disuelve, baja la cabeza y dice "no, no lo es".
Ella le pregunta: "¿Tu también has perdido tu sencillero en la universidad? ¿Por qué no denunciaste la pérdida?"
El responde "No, a mi se me perdió en la calle".
-¿Para qué vienes entonces, si sabes que este se perdió dentro de la universidad?
-Que se yo, fácil usted lo encontró y supo que era mío...
Pedro va emocionado, entra y dice "A mi se me ha perdido".
La señora abre un cajón, saca un bultito café, lo muestra y pregunta "¿Es este tu monedero?". La felicidad de Pedro se disuelve, baja la cabeza y dice "no, no lo es".
Ella le pregunta: "¿Tu también has perdido tu sencillero en la universidad? ¿Por qué no denunciaste la pérdida?"
El responde "No, a mi se me perdió en la calle".
-¿Para qué vienes entonces, si sabes que este se perdió dentro de la universidad?
-Que se yo, fácil usted lo encontró y supo que era mío...


